viernes, 18 de setiembre de 2009

ASHES TO SNOW

ASHES TO SNOW
(Cenizas a la nieve)

Si vienes a mí en este momento….
Tus minutos se transformarán en horas….
Tus horas en días
Y tus días..... en tu vida


A la princesa de los elefantes:
Desapareci exactamente hace un año.
Aquel día recibí una carta.
Eso me llevó al lugar donde mi vida con los elefantes comenzó
Por favor perdóname por el silencio ininterrumpido
entre nosotros durante este año
Esta carta rompe ese silencio
Ésta es la primera de mis 365 cartas para ti
Una por cada día de silencio
Nunca seré tan fiel a mí mismo, como en estas cartas
Ellas son mis mapas del camino del pájaro
Y son todo lo que sé para ser sincero

Recordarás todo.Todo será como antes
En el principio del tiempo,los cielos
estuvieron cubiertos de elefantes voladores
Cada noche ellos se acuestan en el mismo lugar, en el cielo
Y sueñan con un ojo abierto
Cuando miras las estrellas, en la noche
Estás mirando los imparpadeantes ojos
de los elefantes, que duermen con un ojo abierto
para cuidarnos mejor

Después de que mi casa se quemó… Pude ver más claramente la luna
Vi todos los edenes que habían caído sobre mí
Vi los edenes que había sostenido en mis manos
y dejé escapar
Vi promesas que no cumplí
Dolores que no aliviaron
Heridas que no sanaron
Lágrimas que no derramé
Muertes que no lamenté
Plegarias que no respondí
Puertas que no abrí….Puertas que no cerré
Amantes, que dejé atrás
Y sueños, que no viví
Vi todo lo que me ofrecieron, pero no podía aceptar
Vi las cartas que deseé, pero nunca recibí
Vi todo lo que pudo ser,
pero nunca será


Un elefante con su trompa alzada, es una carta a las estrellas
Una ballena saltando fuera del agua, es una carta
desde el interior del océano
Estas imágenes, son una carta para mis sueños
Estas cartas, son mis cartas para ti


Mi corazón es como una casa vieja,
cuyas ventanas no han sido abiertas por años
Pero ahora oigo que las ventanas se abren
Recuerdo las grúllas que flotan sobre la nieve que se derrite en el Himalaya
Durmiendo sobre las colas de los manatíes
Las canciones de las focas barbudas
El llanto de la cébra
El trino de las ranas de árbol
Los golpecitos en la arena
Las orejas de los linces africanos
El balanceo de los elefantes
El salto de las ballenas
Y la silueta de un antílope
Recuerdo los dedos curvos de la suricata
Flotando en el Ganges
Navegando en el Nilo
Ascendiendo por los escalones de Dama Jessica
Recuerdo los pasos por los corredores de Hatshepsut
y las caras de algunas mujeres
Mares infinitos y miles de kilómetros de ríos
... Recuerdo al padre de los niños...... Y el sabor... Recuerdo...
...
...y la piel del durazno...
Recuerdo todo
Pero no recuerdo haber partido alguna vez
Recuerda tus sueños

Recuerda tus sueños

Recuerda tus sueños
Recuerda...

Cuánto más observo a los elefantes de la Savannah,
más escucho, y más me abro,
Ellos me recuerdan quién soy
Pueden los elefantes guardianes escuchar mi deseo,
de colaborar con todos los músicos de la orquesta de la naturaleza

Quiero ver a través de los ojos de los elefantes
Quiero unirme a la danza que no tiene pasos
Quiero convertirme en la danza
No puedo decir si estás acercándote o alejándote

Anhelo la serenidad que encontré cuando miraba tu cara
Quizás si tu cara pudiera volver a mí ahora
Encontraría más fácil recuperar la cara que parecía haber perdido
La mía
Pluma al fuego Fuego a la sangre
Sangre al hueso Hueso a la médula
Médula a las cenizas Cenizas a la nieve
Pluma al fuego Fuego a la sangre
Sangre al hueso Hueso a la médula
Médula a las cenizas Cenizas a la nieve
Pluma al fuego Fuego a la sangre
Sangre al hueso Hueso a la médula
Médula a las cenizas Cenizas a la nieve

Las ballenas no cantan porque tienen una respuesta
Ellas cantan porque tienen una canción
Lo que importa, no es lo que está escrito en la página
Lo que importa, es lo que está escrito en el corazón
Entonces quema las cartas y esparce sus cenizas sobre la nieve
A la orilla del río, cuando la primavera llegue
y la nieve se derrite...
... y el río crezca... Regresa a la orilla del río
Y relee mis cartas con tus ojos cerrados
Deja que las palabras y las imágenes laven tu cuerpo como olas
Relee las cartas, con tu mano ahuecada sobre tu oído
Escucha las canciones del Edén
Página, trás página, trás página
Vuela por el camino del pájaro
Vuela
Vuela
Vuela

LAO T SENG

. Tao
El Tao que puede conocerse no es el Tao.La sustancia del Mundo es solo un nombre para el Tao.Tao es todo lo que existe y puede existir;El Mundo es solo un mapa de lo que existe y puede existir.Las experiencias externas sirven para sentir el Mundo,Y las experiencias internas, para comprenderlo.Los dos tipos de experiencia son lo mismo dentro del Tao;Son diferentes solo entre los hombres.Ninguna experiencia puede contener al TaoEl cual es infinitamente más grande y más sútil que el Mundo.

2. Cualidades
Cuando se reconoce la Belleza en el MundoSe aprende lo que es la Fealdad;Cuando se reconoce la Bondad en el MundoSe aprende lo que es la Maldad.De este modo:Vida y muerte son abstracciones del crecimiento;Dificultad y facilidad son abstracciones del progreso;Cerca y lejos son abstracciones de la posición;Fuerza y debilidad son abstracciones del control;Música y habla son abstracciones de la armonía;Antes y después son abstracciones de la secuencia.El sabio controla sin autoridad,Y enseña sin palabras;Él deja que todas las cosas asciendan y caigan,Nutre, pero no interfiere,Dá sin pedirle,Y está satisfecho.

3. Control
No alabando al honrado se evita el engaño,No estimando lo raro se evita el robo,No ostentando la belleza se evita la lujuria.Así pues, el sabio controla a la gente:Vaciando sus corazones,Llenando sus vientres,Debilitando sus ambiciones,Y fortaleciendo sus cuerpos.Si la gente carece de conocimiento y deseoEl más hábil entre ellos es incapaz de actuar;Si se evitan las accionesTodos viven pacíficamente.

4. Propiedades del Tao
Tao es una nave sin fondo;Usado por sí mismo, no se llena con el Mundo;No puede ser cortado, limitado, ocultado o inmovilizado;Sus profundidades están escondidas, ubicuo y eterno;Desconozco de donde proviene;Llegó antes que la Naturaleza.

5. Naturaleza
La Naturaleza no es amable;Trata a todas las cosas imparcialmente.El sabio no es amable;Trata a toda la gente imparcialmente.La Naturaleza es semejante a un fuelle;Vacía, pero satisface todas las necesidades,Cuanto más se mueve, más produce;El sabio actúa de acuerdo al Tao de la misma formaY no puede ser agotado.

6. El corazón
Igual que el lecho de un río, el corazón nunca se llena.Es un indescriptibleCuya entrada es la fuente del Mundo;Tao está siempre presente en él:Mantenido sobre él, nunca fallará.

7. Uno mismo
La Naturaleza es eterna debido a que carece de conciencia de sí misma.De este modo, el sabio:Se sirve a si mismo en último lugar, y se encuentra atendido;Observa a su cuerpo como accidental, y encuentra que resiste.Debido a que no atiende a su Ego, éste se encuentra satisfecho.

8. Intimidad
El mejor de los hombres es semejante al agua,La cual beneficia a todas las cosas, sin ser contenida por ninguna,Fluye por lugares que otros desdeñan,Donde se acerca más deprisa al Tao.Así, el sabio:Donde mora, se acerca más deprisa a la tierra,En el gobierno, se acerca más deprisa al orden,Hablando, se acerca más deprisa a la verdad,Haciendo tratos, se acerca más deprisa a los hombres,Actuando, se acerca más deprisa a la oportunidad,En el trabajo, se acerca más deprisa a lo competente,En sentimientos, se acerca más deprisa al corazón;No lucha, y así permanece libre de culpa.

9. Metas
Tensa un arco hasta su límite y pronto se romperá;Afila una espada al máximo y pronto estará mellada;Amasa el mayor tesoro y pronto lo robarán;Exige créditos y honores y pronto caerás;Retirarse una vez la meta ha sido alcanzada es el camino de la Naturaleza.

10. Virtud
Abrazando al Tao, serás abrazado.Con facilidad, suavemente, serás como renacido.Aclara tu visión, serás iluminado.Alimenta tu compasión, serás imparcial.Abre tu corazón, serás aceptado.Aceptando al Mundo abrazas el Tao.Sosteniendo y alimentando,Creando pero no poseyendo,Dando sin pedir,Controlando sin autoridad,Eso es la virtud.

11. La Riqueza y lo Valioso
Treinta radios se unen en el centro;Gracias al agujero podemos usar la rueda.El barro se modela en forma de vasija;Gracias al hueco puede usarse la copa.Se levantan muros en toda la tierra;Gracias a la puertas se puede usar la casa.Así pues, la riqueza proviene de lo que existe,Pero lo valioso proviene de lo que no existe.

12. Distracción
Demasiado color ciega el ojo,Demasiado ruido ensordece el oido,Demasiado condimento embota el paladar,Demasiado jugar dispersa la mente,Demasiado deseo entristece el corazón.El sabio provee para satisfacer las necesidades, no los sentidos;Abandona la sensación y se concentra en la sustancia.

13. Ansiedad
Los santos decían: "Alabanzas y culpas causan ansiedad;El objeto de la esperanza y el miedo está en tu interior"."Alabanzas y culpas causan ansiedad"Puesto que esperas o temes recibirlas o perderlas."El objeto de la esperanza y el miedo está en tu interior"Pues, sin un Ego, no pueden afectarte la fortuna o el desastre.Por tanto:El que observa al Mundo como se observa a sí mismo es capaz de controlar el Mundo;Pero el que ama al Mundo como se ama a sí mismo es capaz de dirigir el Mundo.

14. La continuidad del Tao
Lo que se mira pero no puede ser visto está más allá de la forma;Lo que se escucha pero no puede ser oido está más allá del sonido;Lo que se agarra pero no puede ser tocado está más allá del alcance;Son cosas tan profundas que evaden la definición,Y pasan a ser un misterio.En su ascenso no hay luz,En su caida no hay oscuridad,Un hilo continuo más allá de la descripción,Perfilando lo que no puede existir,Su forma es no-forma,Su imagen es ninguna,Su nombre es misterio,Afrontandolo, no tiene rostro,Siguiendolo, no tiene espalda.Comprende el pasado, pero atiende el presente;De este modo se conoce la continuidad del Tao,El cual es su esencia.

15. Los Santos
Los Santos alcanzaron una comprensióntan profunda que ellos no podían ser comprendidos.Debido a no poder comprenderlesTan solo se puede describir su apariencia:Cautos, como aquel que cruza sobre hielo fino,Atentos, como aquel que presiente un peligro,Modestos, como aquel que es un huesped,Suaves, como el hielo que se funde,Genuinos, como la madera no tallada,Vacios, como el lecho de un rio,Opacos, como el agua turbia.Aquel que yace inmovil mientras el lodo se asienta,Y permanece inmovil cuando el agua fluye,No busca satisfacciónY trasciende la Naturaleza.

16. Trascendiendo la Naturaleza
Vacía tu Ego completamente;Abraza la paz perfecta.El Mundo se mueve y gira;Observale regresar a la quietud.Todas las cosas que florecenRegresarán a su origen.Este regreso es pacífico;Es el camino de la Naturaleza,Eternamente decayendo y renovandose.Comprender ésto trae la iluminación,Ignorar esto lleva a la miseria.Aquel que comprende el camino de la Naturaleza llega a apreciarlo todo;Apreciandolo todo, se convierte en imparcial;Siendo imparcial, se convierte en magnánimo;Siendo magnánimo, se convierte en parte de la Naturaleza;Siendo parte de la Naturaleza, se hace uno con el Tao;Siendo uno con el Tao, se alcanza la inmortalidad:Piensa que el cuerpo perecerá, el Tao no.

17. Gobernantes
Los mejores gobernantes son apenas conocidos por sus vasallos;Los siguientes mejores son amados y alabados;Los siguientes son temidos;Los siguientes despreciados:No tienen fé en sus vasallos,Por tanto, sus vasallos tampoco tienen fé en ellos.Cuando el mejor gobernante alcanza su objetivoSus vasallos lo celebran como si fuese el objetivo de ellos mismos.

18. Pérdida del Tao
Cuando el Tao se olvidaDeber y justicia degeneran;Entonces, la sabiduría y la sagacidadSe pierden bajo la hipocresía.Cuando se deshacen las relacciones familiaresEl respeto y la devoción degeneran;Cuando una nación cae en el caosHan de nacer la lealtad y el patriotismo.

19. Simplicidad
Si pudiesemos abandonar la sabiduría y la sagacidadLa gente podría disfrutar el ser todos iguales;Si pudiesemos abandonar el deber y la justiciaTodo podría basarse en las relacciones de amor o amistad;Si pudiesemos abandonar el artificio y el provechoLa corrupción y el robo podrían desaparecer.Aún así, semejantes remedios solo tratarían los síntomasPor tanto son inadecuados.La gente necesita remedios personales:Revela tu auténtico yo,Abraza tu naturaleza original,Abandona tu propio interés,Controla tu deseo.

20. Soledad
No conozco nada y nada me preocupa.No veo diferencia entre sí y no.No veo diferencia entre bien y mal.No temo aquello que la gente teme en la noche.La gente está feliz como en una fiesta suntuosaO jugando en el campo en primavera;Pero yo permanezco tranquilo y vagabundeando,Como un recién nacido antes de aprender a sonreir,Solitario, sin hogar.La gente tiene lo suficiente y para compartir,Pero yo no poseo nada,Y mi corazón es ignorante,turbio y ensombrecido.La gente está rediante y segura,Mientras yo sigo ciego y confuso;La gente es inteligente y sabia,Mientras permanezco torpe e ignorante,Sin objetivo, como una ola en la superficie del mar,Sujeto a nada.La gente está ocupada con un propósito,Mientras sigo impractico y tosco.Estoy aparte del resto de la genteTodavía sostenido por la Naturaleza.

21. Expresiones del Tao
La virtud se expresa siguiendo al Tao.Tao es evasivo e intengiblePero expresa toda forma y sustancia;Tao es oscuro y sútilPero expresa toda la Naturaleza;La Naturaleza no cambia,Pero expresa toda sensación.Desde antes del conocimientoEl Tao ha expresado todas las cosas.¿Cómo puedo saber?Confiando en mis sentidos.

22. Aceptación y Contención
Acepta y serás completo,Inclinate y serás recto,Vacíate y quedarás lleno,Decae, y te renovarás,Desea, y conseguirás,Buscando la satisfacción quedas confuso.El Sabio acepta el MundoComo el Mundo acepta el Tao;No se muestra a si mismo, y así es visto claramente,No se justifica a si mismo, y por eso destaca,No se empeña, y así realiza su obra,No se glorifica, y por eso es excelso,No busca la lucha, y por eso nadie lucha contra él.Los Santos decían, "acepta y serás completo",Una vez completo, el Mundo es tu hogar.

23. Habla y Confianza
La Naturaleza dice pocas palabras:El viento fuerte no dura mucho,La lluvia torrencial no cae durante mucho tiempo.Si las palabras de la Naturaleza no permanecen¿Por qué habrían de hacerlo las del Hombre?Para seguir el Tao, conviertete en Tao; el Tao te aceptará.Para dar virtud, conviertete en virtud; la virtud te aceptará.Si pierdes con el Tao, la pérdida te aceptará.Has de confiar para que confíen en tí.
24. Tumores
Si te mantienes de puntillas no te mantienes mucho tiempo;Si dás pasos demasiado largos no puedes caminar bien;Si te muestras a tí mismo no puedes ser bien visto;Si te autojustificas no puedes ser respetado;Si te halagas a ti mismo no puedes ser creído;Si te enorgulleces demasiado no puedes alcanzar la excelencia.Todos estos comportamientos son excrecencias y tumores,Cosas desagradables evitadas por el virtuoso.
25. Cuatro Infinitos
Antes de que existiese el MundoEstaba el Misterio:Silencioso, sin fondo,Solitario, inmutable,En todas partes y siempre en movimiento,La Madre del Mundo.No conozco su nombre, por lo que le llamo Tao;No conozco su límite, por lo que le llamo Infinito.Siendo infinito, fluye para siempre,Fluyendo para siempre, vuelve a Sí Mismo.Uno Mismo sigue el camino del Mundo;El Mundo sigue el camino de la Naturaleza;La Naturaleza sigue el camino del Tao;El Tao es el Camino.Tao es infinito,por tanto la Naturaleza es infinita,por tanto el Mundo es infinito,por tanto Uno Mismo es infinito.Son cuatro Infinitos,Y el Yo es uno de ellos.
26. Calma
La gravedad es el origen de la ligereza,La Calma, la dueña de la agitación.Así pues, el que dirige una gran empresano debe actuar con ligereza o agitación.Actuando a la ligera, pierde contacto con el Mundo,Actuando agitadamente, pierde contacto consigo mismo.El sabio viaja todo el día sin perder el control;Rodeado de cosas deseables, permanece en calma y sin sujecciones.
27. Atención
El buen viajero no deja huella que pueda seguirse,El buen hablador no deja palabras que puedan ser cuestionadas,El buen contable no deja cálculo sin comprobar,El buen cerrajero no deja cerradura que pueda ser forzada,El buen atador no deja nudo que pueda ser deshecho.Así, el sabio cuida a todos los hombresy no abandona a ninguno.Acepta todo y no rechaza nada.Atiende hasta el menor detalle.Así el fuerte debe guiar al débil,pues el débil es el material de donde hacer a los fuertes.Si la guía no es respetadaO el material no es cuidadoSe origina confusión, no importa cuan inteligente sea uno.Esta es la esencia de la sutileza.
28. Convertirse en femenino
Conociendo lo masculino, y convirtiendose en lo femenino,Se llega a ser la vía a través de la cual se mueve el Mundo,Estar unido a la virtud,Y renacer de nuevo.Conociendo la luz y convirtiendose en la oscuridad,Uno se convierte en el Mundo,Llegando a ser la virtud,Y volviendo al Tao.Conociendo el honor y siendo humilde,Uno se convierte en el valle del Mundo,Llenandose de la virtud,Y siendo como un tronco no cortado.Cuando el tronco es cortado se convierte en herramientas.Usadas por el sabio, son poderosas;Así pues, un buen carpintero no desperdicia madera.
29. Ceguera
Aquellos que desean cambiar el MundoDe acuerdo con sus deseosNunca tienen éxito.Al Mundo le dá forma el Tao;No puede darse forma a sí mismo.Si alguien intenta darle forma, le daña;Si alguien intenta poseerle, le pierde.Así pues:A veces las cosas florecen, a veces no.A veces la vida es dura, a veces es fácil.A veces la gente es fuerte, a veces es débil.A veces llegas a donde quieres ir, a veces te quedas en el camino.Por ello el sabio no es extremo, extravagante o complaciente.
30. Violencia
Los hombres poderosos no deben usar la violencia,Pues la violencia tiene la costumbre de retornar;Las zarzas crecen donde quiera que vaya un ejército,Y años de hambre siguen a una guerra.Un general está bien advertido:De que ha de hacer nada más que lo que indican sus órdenes,No importa cuan fuerte sea su ejército;De que ha de conseguir cumplir sus órdenes,Pero no la gloria o el sentirse orgulloso;De hacer lo que dicta la necesidad,Pero no la sed de sangre;Pues, incluso la más poderosa fuerza decaerá con el tiempo,Y la violencia volverá en contra, y le destruirá.
31. Herramientas de violencia
Los soldados son herramientas de violencia, temidos por todos;El sabio no los empleará.Su propósito es la creación;El de ellos es la destrucción.Las armas son herramientas para la violencia, no para el sabio;El las usará cuando no hay otra elección,Pues valora la paz y no se deleita en la conquista.Pues quien se deleita en la conquistaSe deleita en el sufrimiento de los hombres;Y quien se deleita en el sufrimiento de los hombres no puede controlarlos.Los que matan en la guerra deberían llorarY celebrar la conquista con un funeral.
32. Forma
El Tao no tiene una auténtica definición.Como la madera antes de ser cortada, no puede ser usado;Si un gobernante comprende estoTodo su país será florecienteY la gente obedecerá en armonía con él mismo,Tal y como cae una lluvia suave.Sin necesidad de dar órdenes para que se comporten con equidad.Cuando al Tao se le dá forma para su uso,La forma recibe un nombre en el Mundo;No deberían de tenerse demasiados nombrespara contener a las formas;En lugar de esto, dejad al Tao fluir hacia si mismo en el MundoComo el agua fluye en el lecho del río hacia el mar.
33. Virtud
El que conoce a los hombres es sabio;El que se conoce a si mismo está iluminado.El que vence a los otros es fuerte;El que se vence a sí mismo es poderoso.El que se contenta con lo que tiene es rico;El que obra con determinación tiene voluntad.El que es capaz de mantener su posición resistirá mucho tiempo;El que es capaz de mantener su influencia vivirá después de su muerte.
34. El Tao no tiene favoritos
El Tao infinito fluye por todas partes, creando y destruyendo,Realizando el Mundo, atendiendo al más pequeño detalle,Sin pedir nada a cambio.Nutre todas las cosas, sin controlarlas;Carece de intención,Por lo que parece inconsecuente.Es la sustancia de todas las cosas,Pero no somete a control a ninguna;No hace excepciones,Por lo que es importante para todas.A causa de que no favorece a ninguna cosa finita,Es infinito.
35. Paz
El Tao carece de forma y aroma;No puede ser visto ni oido,Y su aplicación no puede ser agotada.Si ofreces música y comidaLos extraños se detienen a tu lado;Pero si estás de acuerdo con el TaoLa gente del Mundo te mantendráEn seguridad, salud, compañía y paz.
36. Influencia
Para reducir la influencia de alguien, aumentala primero;Para reducir la fuerza de alguien, incrementala primero;Para hacer caer a alguien, primero haz que se eleve;Para tomar algo de alguien, dale algo primero.Esta es la sutileza con la cual el débil vence al fuerte,Así como el pez no debería abandonar sus profundidades,Y el soldado no debería abandonar su camuflaje.
37. Tranquiliza el corazón
El Tao no actúa, y así no deja nada por hacer.Si uno entiende estoTodas las cosas del Mundo florecen naturalmente;Floreciendo, solo están restringidas por la Naturaleza.La Naturaleza no tiene deseos;Sin deseos, el corazón alcanza la tranquilidad,Y así el Mundo en su totalidad puede permanecer en calma.
38. Religión
El virtuoso no actúa.El amable actúa sin interés propio;El justo actúa no desatendiendo su propio interés;El religioso actúa para reproducir su propio interés.Si el Tao se pierde, queda la virtud;Si la virtud se pierde queda la amabilidad;Si la amabilidad se pierde, queda la justicia;Si la justicia se pierde, queda la religión.Las jerarquías bien establecidas no pueden desarraigarse fácilmente;Las creencias firmes no pueden cambiarse fácilmente;Por eso la religión permanece generación tras generación.La religión es el fín de la virtud y la honestidad,El comienzo de la confusión;La Fé es una esperanza o miedo muy colorida,El origen de la estupidez.El sabio actúa por conocimiento, no por esperanza;Confía en el fruto, no en la flor;Acepta lo que tiene, rechaza las promesas futuras.
39. Completitud
En tiempos míticos todas las cosas estaban completas:Todo el cielo estaba despejado,Toda la tierra era estable,Todas las montañas eran altas,Todos los ríos estaban llenos,Toda la Naturaleza estaba viva,Todos los gobernantes eran apoyados.Pero sin claridad, el cielo se nubla;Sin estabilidad, la tierra se rompe;Sin fuerza, la montaña se erosiona;Sin agua, el río se seca;Sin vida, la Naturaleza se agosta;Sin apoyo, los gobernantes caen.Así pues, los gobernantes dependen de su gente,El noble depende del humilde;Y los gobernantes se muestran a si mismos huerfanos, solitarios o imposibilitados,Para ganar el apoyo del pueblo.La completitud no gana apoyos.Así pues, hay debilidad en el poder,Y poder en la debilidad;Antes que tintinear como el jade,Uno debería retumbar como las piedras.
40. Aplicación del Tao
El movimiento del Tao es retornar;El uso del Tao es aceptar;Todas las cosas derivan del Tao,El Tao no deriva de ninguna.
41. Taoismo
Cuando el fuerte aprende el Tao, lo practica con diligencia;Cuando el avanzado aprende el Tao, lo practica en ocasiones;Cuando el débil aprende el Tao, se alegra y ríe;Aquellos que no ríen no han aprendido nada.Así está dicho:Quien comprende el Tao, parece incoherente;Quien progresa en el Tao, parece fallar;Quien sigue el Tao, parece vagabundear.Así la mayor fuerza aparenta vulnerabilidad;La verdad más brillante aparenta matices;El carácter más pleno aparenta ser incompleto;El corazón más fuerte aparenta debilidad;La Naturaleza más hermosa aparenta inconstancia.Así el cuadrado, perfeccionado, no tiene esquinas;El arte, perfeccionado, no tiene sentido;El sexo, perfeccionado, no tiene clímax;La forma, perfeccionada, carece de forma.Así el Tao no puede sentirse ni conocerse:Transmite sensación y trasciende el conocimiento.
42. Armonía
Tao lleva a la virtud;La virtud lleva a la contención;La contención lleva a la aceptación;La aceptación lleva al Mundo;Todas las cosas comienzan con virtud y terminan con contención,Pero es la aceptación la que lleva a la armonía.Como otros enseñaron, yo enseño:"Aquello sin armonía termina con violencia";Esta es mi enseñanza.
43. Venciendo lo Imposible
Lo blando vence a lo duro;Lo que carece de forma penetra lo impenetrable;Hay valor en no actuar.Enseñando sin palabras,Trabajando sin acción,Es algo que pocos pueden comprender.
44. Contenerse
Fama o Ego: ¿Qué es más querido?Ego o riqueza: ¿Qué es más valioso?Beneficio o pérdida: ¿Qué es más doloroso?Una gran virtud se expone a un gran desgaste,Una gran riqueza se expone a un gran robo,Pero una gran contención no expone a ninguna pérdida.Así pues: El que sabe cuando detenerseNo continúa hacia el peligro,Y puede resistir mucho tiempo.
45. Calma
La gran perfección semeja imperfecta,Pero no decae;La gran abundancia parece vacía,Pero no se acaba.Una gran verdad parece contradictoria;Una gran inteligencia parece estupidez;Una gran elocuencia parece incomprensible.Aunque parece que la acción vence a la contención,La inmovilidad vence al deseo;Así pues, el que permanece calmado es quien tiene el control.
46. Deseo
Cuando el Mundo no está en acuerdo con el Tao,Los caballos transportan a los soldados a través de los campos;Cuando el mundo está de acuerdo con el Tao,Los caballos tiran de arados a través de los campos.No hay mayor maldición que el deseo;No hay mayor miseria que el descontento;No hay mayor enfermedad que la codicia;Pero el que se conforma con lo que poseeSiempre será rico.
47. Conocimiento y Experiencia
Sin un solo paso más allá de la puertaPuedes conocer el Mundo.Sin una mirada hacia la ventanaPuedes ver el color del cielo.Cuanto más experimentas, menos sabes.El sabio vagabundea sin conocer,Mira sin ver,Alcanza sin actuar.
48. Conocimiento
El que persigue el conocimiento, adquiere tanto como puede cada día;El que persigue al Tao, pierde tanto como puede cada día.Alcanza un estado de inacciónTal que sin hacer nada, nada queda sin hacer.

LAS RUINAS INDIAS (Martí)

Las Ruinas Indias
No habría poema más triste y hermoso que el que se puede sacar de la historia americana. No se puede leer sin ternura, y sin ver como flores y plumas por el aire, uno de esos buenos libros viejos forrados de pergamino, que hablan de la América de los indios, de sus ciudades y de sus fiestas, del mérito de sus artes y de la gracia de sus costumbres. Unos vivían aislados y sencillos, sin vestidos y sin necesidades, como pueblos acabados de nacer; y empezaban a pintar sus figuras extrañas en las rocas docas de la orilla de los ríos, donde es más solo el bosque, y el hombre piensa más en las maravillas del mundo. Otros eran pueblos de más edad, y vivían en tribus, en aldeas de cañas o de adobes, comiendo lo que cazaban y pescaban y peleando con sus vecinos. Otros eran ya pueblos hechos, con ciudades de ciento cuarenta mil casas, y palacios adornados de pinturas de oro, y gran comercio en las calles y en las plazas, y templos de mármol con estatuas gigantescas de sus dioses. Sus obras no se parecen a las de los demás pueblos, sino como se parece un hombre a otro. Ellos fueron inocentes, supersticiosos y terribles. Ellos imaginaron su gobierno, su religión, su arte, su guerra, su arquitectura, su industria, su poesía. Todo lo suyo es interesante, atrevido, nuevo. Fue una raza artística, inteligente y limpia. Se leen como una novela las historias de los Nahuales y Mayas de México, de los Chibchas de Colombia, de los Cumanagotos de Venezuela, de los Quichuas del Perú, de los Aymaráes de Bolivia, de los Charrúas del Uruguay, de los Araucanos de Chile.
El quetzal es el pájaro hermoso de Guatemala, el pájaro de verde brillante con la larga pluma, que se muere de dolor cuando cae cautivo, o cuando se le rompe o lastima la pluma de la cola. Es un pájaro que brilla a la luz, como las cabezas de los colibríes, que parecen piedras preciosas, o joyas de tornasol, que de un lado fueran topacios, y de otro ópalo, y de otro amatista. Y cuando se lee en los viajes de Le Plongeon los cuentos de los amores de la princesa maya Ara, que no quiso querer al príncipe Aak porque por el amor de Ara mató a su hermano Chaak; cuando en la historia del indio lxtlilxochitl se ve vivir, elegantes y ricas, a las ciudades reales de México, a Tenochtitlán y a Texcuco; cuando en la "Recordación Florida" del capitán Fuentes, o en las crónicas de Juarros, o en la Historia del conquistador Bernal Díaz del Castillo, o en los viajes del inglés Tomás Gage, andan como si los tuviésemos delante, en sus vestidos blancos y con sus hijos de la mano, recitando versos y levantando edificios, aquellos gentíos de las ciudades de entonces, aquellos sabios de Chitchen, aquellos potentados de Uxmal, aquellos comerciantes de Tulan, aquellos artífices de Tenochtitlán, aquellos sacerdotes de Cholula, aquellos maestros amorosos y niños mansos de Utatlan, aquella raza fina que vivía al sol y no cerraba sus casas de piedra, no parece que se lee un libro de hojas amarillas, donde las eses son como efes y se usan con mucha ceremonia las palabras, sino que se ve morir a un quetzal, que lanza el último grito al ver su cola rota. Con la imaginación se ven cosas que no se pueden ver con los ojos.
Se hace uno de amigos leyendo aquellos libros viejos. Allí hay héroes, y santos, y enamorados, y poetas, y apóstoles. Allí se describen pirámides más grandes que las de Egipto; y hazañas de aquellos gigantes que vencieron a las fieras; y batallas de gigantes y hombres; y dioses que pasan por el viento echando semillas de pueblos sobre el mundo; y robos de princesas que pusieron a los pueblos a pelear hasta morir, y peleas de pecho a pecho, con bravura que no parece de hombres, y la defensa de las ciudades viciosas contra los hombres fuertes que venían de las tierras del norte; y la vida variada, simpática y trabajadora de sus circos, y templos, de sus canales y talleres, de sus tribunales y mercados. Hay reyes, como el chichimeca Netzahualpili, que matan a sus hijos porque faltaron a la ley, lo mismo que dejó matar al suyo el romano Bruto; hay oradores que se levantan llorando como el tlascalteca Xicotencal, a rogar a su pueblo que no dejen entrar al español, como se levantó Demóstenes a rogar a los griegos que no dejasen entrar a Filipo; hay monarcas justos como Netzahualcoyotl, el gran poeta-rey de los chichimecas, que sabe, como el hebreo Salomón, levantar templos magníficos al Creador del mundo, y hacer con alma de padre justicia entre los hombres. Hay sacrificios de jóvenes hermosas a los dioses invisibles del cielo, lo mismo que los hubo en Grecia, donde eran tantos a veces los sacrificios que no fue necesario hacer altar para la nueva ceremonia, porque el montón de cenizas de la última quema era tan alto que podían tender allí a las víctimas los sacrificadores; hubo sacrificios de hombres, como el del hebreo Abraham, que ató sobre los leños a Isaac, su hijo, para matarlo con sus mismas manos, porque creyó oír voces del cielo que le mandaban clavar el cuchillo al hijo, cosa de tener satisfecho con esta sangre a su Dios; hubo sacrificios en masa, como los había en la Plaza Mayor, delante de los obispos y del rey, cuando la Inquisición de España quemaba a los hombres vivos, con mucho de leña y de procesión, y veían la quema las señoras madrileñas desde los balcones. La superstición y la ignorancia hacen bárbaros a los hombres en todos los pueblos. Y de los indios han dicho más de lo justo en estas cosas los españoles vencedores, que exageraban o inventaban los defectos de la raza vencida, para que la crueldad con que la trataron pareciese justa y conveniente al mundo. Hay que leer a la vez lo que dice de los sacrificios de los indios el soldado español Bernal Díaz, y lo que dice el sacerdote Bartolomé de las Casas. Ese es un nombre que se ha de llevar en el corazón, como el de un hermano. Bartolomé de las Casas era feo y flaco, de hablar confuso y precipitado, y de mucha nariz; pero se le veía en el fuego limpio de los ojos el alma sublime.
De México trataremos hoy, porque las láminas son de México. A México lo poblaron primero los toltecas bravos, que seguían con los escudos de cañas en alto al capitán que llevaba el escudo con rondelas de oro, luego los toltecas se dieron al lujo; y vinieron del norte con fuerza terrible, vestidos de pieles, los chichimecas bárbaros, que se quedaron en el país, y tuvieron reyes de gran sabiduría. Los pueblos libres de los alrededores se juntaron después, con los aztecas astutos a la cabeza, y le ganaron el gobierno a los chichimecas, que vivían ya descuidados y viciosos. Los aztecas gobernaron como comerciantes, juntando riquezas y oprimiendo al país; y cuando llegó Cortés con sus españoles, venció a los aztecas con la ayuda de los cien mil guerreros indios que se le fueron uniendo, a su paso por entre los pueblos oprimidos.
Las armas de fuego y las armaduras de hierro de los españoles no amedrentaron a los héroes indios; pero ya no quería obedecer a sus héroes el pueblo fanático, que creyó que aquellos eran los soldados del dios Quetzacoatl que los sacerdotes les anunciaban que volverían del cielo a libertarlos de la tiranía. Cortés conoció las rivalidades de los indios, puso en mal a los que se tenían celos, fue separando de sus pueblos acobardados a los jefes, se ganó con regalos o aterró con amenazas a los débiles, encarceló o asesinó a los juiciosos y a los bravos; y los sacerdotes que vinieron de España después de los soldados echaron abajo el templo del dios indio y pusieron encima el templo de su dios.

Y ¡qué hermosa era Tenochtitlán, la ciudad capital de los aztecas, cuando llegó a México Cortés! Era como una mañana todo el día, y la ciudad parecía siempre como en feria. Las calles eran de agua unas, y de tierra otras; y las plazas espaciosas y muchas; y los alrededores sembrados de una gran arboleda. Por los canales andaban las canoas, tan veloces y diestras como si tuviesen entendimiento; y había tantas a veces que se podía andar sobre ellas como sobre la tierra firme. En unas venían frutas, y en otras flores, y en otras jarros y tazas, y demás cosas de la alfarería. En los mercados hervía la gente, saludándose con amor, yendo de puesto en puesto, celebrando al rey o diciendo mal de él, curioseando y vendiendo. Las casas eran de adobe, que es el ladrillo sin cocer, o de calicanto, si el dueño era rico. Y en su pirámide de cinco terrazas se levantaba por sobre toda la ciudad, con sus cuarenta templos menores a los pies, el templo magno de Hutzilopochtli, de ébano y jaspes, con mármol como nubes y con cedros de olor, sin apagar jamás, allá en el tope, las llamas sagradas de sus seiscientos braseros. En las calles, abajo, la gente iba y venía, en sus túnicas cortas y sin mangas, blancas o de colores, o blancas y bordadas, y unos zapatos flojos, que eran como sandalias de botín. Por una esquina salía un grupo de niños disparando con la cerbatana semillas de fruta, o tocando a compás en sus pitos de barro, de camino para la escuela, donde aprendían oficios de mano, baile y canto, con sus lecciones de lanza y flecha, y sus horas para la siembra y el cultivo; porque todo hombre ha de aprender a trabajar en el campo, a hacer las cosas con sus propias manos, y a defenderse. Pasaba un señorón con un manto largo adornado de plumas, y su secretario al lado, que le iba desdoblando el libro acabado de pintar, con todas las figuras y signos del lado de adentro, para que al cerrarse no quedara lo escrito de la parte de los dobleces. Detrás del señorón venían tres guerreros con cascos de madera, uno con forma de cabeza de serpiente, y otro de lobo, y otro de tigre, y por afuera la piel, pero con el casco de modo que se les viese encima de la oreja las tres rayas que eran entonces la señal del valor. Un criado llevaba en un jaulón de carrizos un pájaro de amarillo de oro, para la pajarera del rey, que tenía muchas aves, y muchos peces de plata y carmín en peceras de mármol, escondidos en los laberintos de sus jardines. Otro venía calle arriba dando voces, para que abrieran paso a los embajadores que salían con el escudo atado al brazo izquierdo, y la flecha de punta a la tierra a pedir cautivos a los pueblos tributarios. En el quicio de su casa cantaba un carpintero, remendando con mucha habilidad una silla en figura de águila, que tenía caída la guarnición de oro y seda de la piel de venado del asiento. Iban otros cargados de pieles pintadas, parándose a cada puerta, por si les querían comprar la colorada o la azul, que ponían entonces como los cuadros de ahora, de adorno en las salas. Venía la viuda de vuelta del mercado con el sirviente detrás, sin manos para sujetar toda la compra de jarros de Cholula y de Guatemala; de un cuchillo de obsidiana verde, fino como una hoja de papel; de un espejo de piedra bruñida, donde se veía la cara con más suavidad que en el cristal: de una tela de grano muy junto, que no perdía nunca el color; de un pez de escamas de plata y de oro que estaban como sueltas; de una cotorra de cobre esmaltado, a la que se le iban moviendo el pico y las alas. O se paraban en la calle las gentes, a ver pasar a los dos recién casados, con la túnica del novio cosida a la de la novia, como para pregonar que estaban juntos en el mundo hasta la muerte; y detrás les corría un chiquitín arrastrando su carro de juguete. Otros hacían grupos para oír al viajero que contaba lo que venia de ver en la tierra brava de los zapotecas, donde había otro rey que mandaba en los templos y en el mismo palacio real, y no salía nunca a pie, sino en hombros de los sacerdotes, oyendo las súplicas del pueblo, que pedía por su medio los favores al que manda al mundo desde el cielo, y a los reyes en el palacio, y a los otros reyes que andan en hombros de sacerdotes. Otros, en el grupo de al lado, decían que era bueno el discurso en que contó el sacerdote la historia del guerrero que se enterró ayer, y que fue rico el funeral, con la bandera que decía las batallas que ganó, y los criados que llevaban en bandejas de ocho metales diferentes las cosas de comer que eran del gusto del guerrero muerto. Se oía entre las conversaciones de la calle el rumor de los árboles de los patios y el ruido de las limas y el martillo. ¡De toda aquella grandeza apenas quedan en el museo unos cuantos vasos de oro, unas piedras como yugo, de obsidiana pulida, y uno que otro anillo labrado! Tenochitlan no existe. No existe Tulan, la ciudad de la gran feria. No existe Texcuco, el pueblo de los palacios. Los indios de ahora, al pasar por delante de las ruinas, bajan la cabeza, mueven los labios como si dijesen algo, y mientras las ruinas no les quedan atrás, no se ponen el sombrero. De ese lado de México, donde vivieron todos esos pueblos de una misma lengua y familia que se fueron ganando el poder por todo el centro de la costa del Pacífico en que estaban los nahuales, no quedó después de la conquista una ciudad entera, ni un templo entero.
De Cholula, de aquella Cholula de los templos, que dejó asombrado a Cortés, no quedan más que los restos de la pirámide de cuatro terrazas, dos veces más grande que la famosa pirámide de Cheops. En Xochicalco sólo está en pie, en la cumbre de su eminencia llena de túneles y arcos, el templo de granito cincelado, con las piezas enormes tan juntas que no se ve la unión, y la piedra tan dura que no se sabe ni con qué instrumento la pudieron cortar, ni con que máquina la subieron tan arriba. En Centla, revueltas por la tierra, se ven las antiguas fortificaciones. El francés Charnay acaba de desenterrar en Tula una casa de veinticuatro cuartos, con quince escaleras tan bellas y caprichosas, que dice que son "obra de arrebatador interés". En la Quemada cubren el Cerro de los Edificios las ruinas de los bastimentos y cortinas de la fortaleza, los pedazos de las colosales columnas de pórfido. Mitla era la ciudad de los zapotecas; en Mitla están aún en toda su beldad las paredes del palacio donde el príncipe que iba siempre en hombros venía a decir al rey lo que mandaba hacer desde el cielo el dios que se creó a sí mismo, el Pítao-Cozaana. Sostenían el techo las columnas de vigas talladas, sin base ni capitel, que no se han caído todavía, y que parecen en aquella soledad más imponentes que las montañas que rodean el valle frondoso en que se levanta Mitla. De entre la maleza, alta como los árboles, salen aquellas paredes tan hermosas, todas cubiertas de las más finas grecas y dibujos, sin curva ninguna, sino con rectas y ángulos compuestos con mucha gracia y majestad.
Pero las ruinas más bellas de México no están allí, sino por donde vinieron los mayas, que eran gente guerrera y de mucho poder, y recibían de los pueblos del mar visitas y embajadores. De los mayas de Oaxaca es la ciudad celebre de Palenque, con su palacio de muros fuertes cubiertos de piedras talladas, figuran hombres de cabeza de pico con la boca muy hacia afuera, vestidos de trajes de gran ornamento, y la cabeza con penachos de plumas. Es grandiosa la entrada del palacio con las catorce puertas y aquellos gigantes de piedra que hay entre una puerta y otra. Por dentro y fuera está el estuco que cubre la pared lleno de pinturas rojas, azules, negras y blancas. En el interior está el patio, rodeado de columnas. Y hay un templo de la Cruz, que se llama así, porque en una de las piedras están dos que parecen sacerdotes a los lados de una como cruz, tan alta como ellos; sólo que no es cruz cristiana, sino como la de los que creen en la religión de Buddha, que también tiene su cruz. Pero ni el Palenque se puede comparar a las ruinas de los mayas yucatecos, que son más extrañas y hermosas.
Por Yucatán estuvo el imperio de aquellos príncipes mayas, que eran de pómulos anchos, y frente como la del hombre blanco de ahora. En Yucatán están las ruinas de Zayi, con su Casa Grande, de tres pisos, y con su escalera de diez varas de ancho. Está Labna, con aquel edificio curioso que tiene por cerca del techo una hilera de cráneos de piedra, y aquella otra ruina donde cargan dos hombres una gran esfera, de pie uno, y el otro arrodillado. En Yucatán está Izamal, donde se encontró aquella Cara Gigantesca, una cara de piedra de dos varas y más. Y Kabah está allí también, la Kabah que conserva un arco, roto por arriba, que no se puede ver sin sentirse como lleno de gracia y nobleza. Pero las ciudades que celebran los libros del americano Stephens, de Brasseur de Bourbourg y de Charnay, de Le Plongeon y su atrevida mujer, del francés Nadaillac, son Uxmal y Chitchen Ytza, las ciudades de los palacios pintados, de las casas trabajadas lo mismo que el encaje, de los pozos profundos y los magníficos conventos. Uxmal está como a dos leguas de Mérida, que es la ciudad de ahora, celebrada por su lindo campo de henequén, y porque su gente es tan buena que recibe a los extranjeros como hermanos. En Uxmal son muchas las ruinas notables, y todas, como por todo México, están en las cumbres de las pirámides, como si fueran los edificios de más valor, que quedaron en pie cuando cayeron por tierra las habitaciones de fábrica más ligera. La casa más notable es la que llaman en los libros "del Gobernador", que es toda de piedra ruda, con más de cien varas de frente y trece de ancho, y con las puertas ceñidas de un marco de madera trabajada con muy rica labor. A otra casa le dicen de las Tortugas, y es muy curiosa por cierto, porque la piedra imita una como empalizada, con una tortuga en relieve de trecho en trecho. La Casa de las Monjas sí es bella de veras; no es una casa sola, sino cuatro, que están en lo alto de la pirámide. A una de las casas le dicen de la Culebra, porque por fuera tiene cortada en la piedra viva una serpiente enorme, que le da vuelta sobre vuelta a la casa entera; otra tiene cerca del tope de la pared una corona hecha de cabezas de ídolos, pero todas diferentes y de mucha expresión, y arregladas en grupos que son de arte verdadero, por lo mismo que parecen como puestas allí por la casualidad; y otro de los edificios tiene todavía cuatro de las diez y siete torres que en otro tiempo tuvo, y de las que se ven los arranques junto al techo, como la cáscara de una muela careada. Y todavía tiene Uxmal la Casa del Adivino, pintada de colores diferentes, y la Casa del Enano, tan pequeña y bien tallada que es como una caja de China, de esas que tienen labradas en la madera centenares de figuras, y tan graciosa que un viajero le llama "obra maestra de arte y elegancia", y otro dice que "la Casa del Enano es bonita como una joya".
La ciudad del Chitchen-ltzá es toda como la Casa del Enano. Es como un libro de piedra. Un libro roto, con las hojas por el suelo, hundidas en la maraña del monte, manchadas de fango, despedazadas. Están por tierra las quinientas columnas; las estatuas sin cabeza, al pie de las paredes a medio caer; las calles, de la yerba que ha ido creciendo en tantos siglos, están tapiadas. Pero de lo que queda en pie, de cuanto se ve o se toca, nada hay que no tenga una pintura finísima de curvas bellas, o una escultura noble, de nariz recta y barba larga. En las pinturas de los muros está el cuento famoso de la guerra de los dos hermanos locos, que se pelearon por ver quien se quedaba con la princesa Ara; hay procesiones de sacerdotes, de guerreros, de animales que parece que miran y conocen, de barcos con dos proas, de hombres de barba negra, de negros de pelo rizado; y todo con el perfil firme, y el color tan fresco y brillante como si aun corriera sangre por las venas de los artistas que dejaron escritas en jeroglíficos y en pinturas la historia del pueblo que echó sus barcos por las costas y ríos de todo Centro América, y supo de Asia por el Pacífico y de Africa por el Atlántico. Hay piedra en que un hombre en pie envía un rayo desde sus labios entreabiertos a otro hombre sentado. Hay grupos y símbolos que parecen contar en una lengua que no se puede leer con el alfabeto incompleto del obispo Landa, los secretos del pueblo que construyó el Circo, el Castillo, el Palacio de las Monjas, el Caracol, el pozo de los sacrificios, lleno en lo hondo de una como piedra blanca, que acaso es la ceniza endurecida de los cuerpos de las vírgenes hermosas, que morían en ofrenda a su dios sonriendo y cantando, como morían por el dios hebreo en el circo de Roma las vírgenes cristianas. como moría por el dios egipcio, coronada de flores y seguida del pueblo, la virgen más bella, sacrificada al agua del río Nilo. ¿Quién trabajó como el encaje las estatuas de Chitchen-Itzá? ¿A dónde ha ido, a dónde, el pueblo fuerte y gracioso que ideó la casa redonda del Caracol, la casita tallada del Enano, la Culebra grandiosa de la Casa de las Monjas en Uxmal? ¡Qué novela tan linda la historia de América!